Pedagogía Amigoniana

Ingresado Por bartolome.buigues

Zagales del Buen PastorLa Congregación ha desarrollado en el transcurso de su historia, y continua desarrollando, una pedagogía especial que convenimos en llamar Pedagogía Amigoniana.

El objetivo de esta pedagogía es la reeducación, rehabilitación, corrección y adaptación de niños y jóvenes que por diversas motivaciones han entrado en conflicto consigo mismos o con la sociedad: jóvenes con carencias afectivas, familiares y sociales; con insuficiencias y disminuciones materiales y morales; con alteraciones de conducta y perturbaciones de personalidad.

Fundamentada en el Evangelio, la Pedagogía Amigoniana contempla en cada joven la actualización del misterio de Cristo. Por eso ha tomado y asimilado algunos pasajes del evangelio en los que encuentra perenne inspiración para la acción pedagógica: el Buen Pastor, la oveja perdida, el buen samaritano…

La Pedagogía Amigoniana requiere, para su puesta en práctica, de educadores, religiosos y laicos, que hayan asumido su mística, que vivan su fe y el Carisma Amigoniano, de personas que estén en talante de crecimiento, trabajen en equipo de educadores y se preparen científica y técnicamente para esta misión.

Las notas características de esa Pedagogía son:

  •  Personalizada: la pedagogía amigoniana, aun valorando la dimensión social del hombre, parte de la valoración del individuo como persona en su entidad única e irrepetible, sujeto de derechos inalienables, objeto principal de su  solicitud. El tratamiento pedagógico se ajusta a las peculiaridades y condiciones biopsicológicas de cada uno.
  • Integral: la pedagogía amigoniana tiene en cuenta todos y cada uno de los aspectos de la personalidad: físico, afectivo, volitivo, intelectual, técnico y espiritual. Tiende, por tanto, a la formación integral del hombre maduro, equilibrado y responsable.
  • Dosificada: según la capacidad receptiva del alumno se regula la intensidad de las medidas terapéuticas; éstas se aplican progresivamente, sin forzar los pasos de la maduración psicológica, y se acomodan a las características del alumno, a sus posibilidades y logros educativos.
  • Preventiva: el tratamiento educativo intenta salvar al joven de nuevos males, prevenir las recaídas, encauzar, afianzar y robustecer la personalidad. Los mecanismos estimulantes (notas, vales…) son de apoyo, de sostén, preventivos más que coercitivos.
  • Familiar: Las relaciones y convivencia entre alumnos y educadores se apoyan en elementos afectivos y paternales. El ámbito de intercomunicación está formado por pequeños grupos llamados “familias” que permiten unas relaciones personales primarias y que disponen de locales adecuados para crear un clima familiar. Implica a la propia familia del joven en el proceso educativo mismo, pidiéndole su creciente y progresiva colaboración.
  • Terapéutica: es propio de la pedagogía amigoniana curar traumas psíquicos, subsanar deficiencias, compensar carencias, desarraigar malos hábitos, corregir desadaptaciones. Realiza esta tarea después de hacer el diagnóstico de la personalidad del alumno y aplicando las medidas oportunas según el tipo de afección y su intensidad.

Realizamos nuestra labor educativa:

  • Centros especializados de ayuda a los jóvenes: de observación para detectar sus dificultades; de protección para
    protegerlos de un ambiente familiar adverso; de readaptación social que buscan rehabilitar a los infractores de
    la ley.
  • Hogares o casas de familia: para acogerlos y acompañarlos hasta su plena autonomía social y laboral cuando no tienen una familia adecuada.
  • Escuelas y colegios en donde se ayuda a los niños y jóvenes académicamente, pero también en su formación humana y cristiana, y se tiene una atención especial con aquellos que presentan mayores dificultades
  • Parroquias y barrios marginados: en donde se presta un servicio pastoral a todos y se tiene una atención especial por los niños y jóvenes en dificultad, ayudándolos en su propio ambiente social y junto a sus familias.
  • Comunidades Terapéuticas para drogadictos y otras problemáticas: Buscan reconstruir la persona y ayudarla a liberarse de su adicción.
  • Cárceles de menores, ejerciendo como capellanes; Consultorios psicopedagógicos, Centros juveniles, asociaciones…
  • Las Hermanas se dedican, además, al cuidado de enfermos, ancianos, pastoral social y a las misiones en países pobres.